sábado, 26 de noviembre de 2011

Crónica Pedales de Lava - Lanzarote

Buenas! Ha llovido bastante desde que volvimos pero creo que ya va siendo hora de colgar la crónica ¿no?

Día 13: Ida a Lanzarote
Después de volar de buena mañana con Ryanair y unos azafatos donde la simpatía brillaba por su ausencia, nos recogen en el aeropuerto y nos llevan a los apartamentos Guacimeta. Hacemos el "check-in" y nos bajamos a Puerto del Carmen a recoger las burras y todo el material para empezar la ruta al día siguiente. En el local de Pedals nos encontramos a un par de chicos que acababan la ruta y nos miraban con cara de incredulidad por Joan y Carme "¿vosotros vais a hacer pedales?", (perdona, que serán "mayores" pero a ver cuantas veces has subido tu el Tourmalet, listo...). Esperamos a Yolanda, que está con una amiga que ha hecho en la isla y están un poco perdidas para llegar... También conocemos a Mia, "pro" de Vilafranca del Penedés que nos iremos encontrando en ruta y su mítico "zasca-zasca". Una vez estamos todos nos dan las 4 burras ajustadas a cada uno, los libros de ruta, gps, etc. El resto del día, descanso, piscina, paseo y cena en los apartamentos.

Día 14: Etapa 1 - 64 km y 350 m de desnivel
Salida de Puerto del Carmen a Orzola. Carme y Yolanda llevan los libros de ruta y Joan lleva su GPS. Ésta es la etapa para aclimatarnos al terreno. Se empieza suave pero a medida que vamos haciendo kilómetros el terreno se va escarpando y tomando encanto. A 1/3 del camino los chicos de la organización nos tienen que traer otro GPS porque el de Joan hace cosas raras. Así que lo llevo yo. Y todo y 2 GPS y 2 libros de ruta cada 2x3 nos estamos liando... o no se ve el camino porque solo hay piedras, o 20 caminos allí mismo... Pero al final siempre tomamos las direcciones correctas...
Compartimos parte de la ruta con Mia y su bici sube-escaleras, hasta que nos dejó atrás en una subida (no nos dió tiempo a engancharle una cuerda que si no yo creo que nos arría a los cuatro...). Eso pasó llegando al pueblo (omitiré nombres) donde a la gente le faltaba un hervor... A mía nos lo volvimos a encontrar en Arrieta. Había rajado a saco una de las ruedas y busca ahora un mecánico para la rueda de 29''. Tardamos en llegar porque nos dimos un chapuzón en la cala de una urbanización nudista. Espectacular.
Fuimos a Orzola, donde casi se me lleva un coche por delante porque una fantástica señora se saltó un Stop, tomamos el Ferry y nos tomamos el resto de la tarde de relax en la Graciosa. Parrillada de pescado... un buen vino...
Hay algo raro en el ambiente... la gente es muy rara...
A destacar de la etapa:
- El viento, los bancos de arena, las piedras y nuestros amigos los "risaeros"
- No pude sellar mi roadbook porque me lo deje en la maleta... no comment...
- No ha habido ninguna caída grave ni reventón.
Con el viento que hace en esta isla mi subconsciente está empanado. De ahí el hacer el comentario de: "pues en invierno aquí debe hacer un frío..." Se han reido un rato...

Día 15: Etapa 2 - 30 km y 330 m de desnivel
Hoy recorremos la isla de La Graciosa. Es una etapa corta y fácil (relativamente) si no fuese por el viento, los risaeros, la arena blanda y los 4x4 que van como locos. No debemos preocuparnos por el tiempo, la etapa es para disfrutar del paisaje y en especial de las playas que son espectaculares. En todo el recorrido solo hay un pequeño caserío: Pedro Barba, pero no tiene ningún servicio, de hecho no hay nadie, es lugar de vacaciones. Encontramos un lugareño de casualidad y nos cuenta un poco la historia del pueblo, aunque Yolanda y yo nos entretenemos mas en observar el horizonte y las diminutas gambas y ermitaños que hay en las rocas de la orilla.
Seguimos el recorrido y llegamos a una playa "es-pec-ta-cu-lar", la playa de las Conchas. Mientras Carme se da un buen baño los demás nos entretenemos a retozar en la arena escribiendo nuestros nombres y dibujando (un retorno a la infancia en toda regla). Hemos estado un rato largo. No hay prisas, nadie nos espera. El resto de la etapa no perdió su encanto pero ganó en pesadez. La arena blanda y los risaderos son agotadores y ya al final entre el calor y la solana estábamos un poco agobiados, pero llegamos pronto a la "civilización". Mientras los demás se hacían una siesta yo me fuí a recorrer el pueblo. Llegue a una playa tranquila y me relajé. Desde allí veía todo Lanzarote y sus acantilados. Me dije: -Tomatelo con calma que ese desnivel lo vais a tener que subir mañana...ufff
Me reuní con el resto y Carme se dio otro bañito al atardecer (ella sí que sabe). Fuimos a cenar al mismo restaurante que el día anterior, en la terracita... y a dormir.

A destacar de la etapa:
- El terreno y el viento, como no.
- Ni caídas, ni reventones, ni averías.
- Yolanda sigue mala y afónica. Dice que cada noche se va de farra y nos deja durmiendo, pero yo que duermo con ella no me entero. ¿Me echará algo en la bebida?
Sigo pensando que en invierno debe hacer mucho frío...

Día 16: Etapa 3 - 50 km y 1400 km (digo... metros)de desnivel
Hoy toca la etapa alpina de Pedales de Lava, de Orzola a Famara. Según dicen hay subidas con inclinaciones de hasta un 23%...Nos levantamos pronto ya que el ferry sale a las 8. Nos compramos un par de pastas por cabeza y desayunamos en el ferry.
Una vez desembarcado, carretera y manta que hoy pinta ser duro (y doy fe). Partimos en dirección Mirador del Río, teniendo que ascender desde el nivel del mar a 470 m de altura. Lo tomamos con la calma porque también empezamos a notar los síntomas del agotamiento físico de los días anteriores. En Mirador del Río aprovechamos para descansar (que nos hace falta) mientras esperamos a uno de los chicos de la organización, que viene a cambiar el pedal de Carme ya que suena como una cafetera. Allí arriba tenemos la vista de toda la isla de la Graciosa. Estamos justo en los acantilados que veíamos el día anterior. Al menos ahora nos toca un rato de bajada pero tampoco dura mucho ya la ruta es un constante de subidas y bajadas. Nos dirigimos al punto mas alto de la montaña del Gallo y luego hasta Haria a sellar. Nos encontramos con Mía y tomamos unos refrigerios. Los camareros se miran a Mia de una forma un tanto peculiar...con tanto repaso creo que les mola...
Retomamos la etapa y a subir sin parar. Pasando por el mirador del Risco de Famara llegamos a una carretera de curvas con una de moteros para flipar. Tenemos que ir con mucho cuidado. Llegamos al mirador Los Helechos y nos hacemos la foto de rigor. Nos planteamos pegarle el palo a un motorista y cambiarle la moto por la bici porque esto sigue subiendo, ¿pero que somos, leones o mininos? quiero decir miaaauuu pero mi orgullo y honor va por encima... Hemos dejado atrás el punto mas alto de la isla (621 m de altitud) y yo sin enterarme esperando algo mas alto. Seguimos hasta la Ermita de las Nieves y allí nos encontramos la concentración de Harleys (ya decía yo tanta moto...) La envidia nos corroe un rato pero seguimos. El roadbook es muy gracioso, nos va diciendo "ojo, bajada peligrosa, mejor hacerla a pie.." "Subir loma empinada, habrá que bajar de la bici.." Que yo he venido a ciclar, no a andar... Llegamos a Teguise, segundo punto de control. Es día de mercado y nos metemos a través con las bicis. El pueblo es bonico, aprovechamos para comer. Desde aquí ya todo será bajada hasta Caleta de Famara (pueblo de surfistas). A parte de tiendas de surf y muchas olas no hay nada mas... Una vez en el apartamento, nos aseamos, damos un paseo y nos pegamos un guateque en el apartamento (el chocolate que no falte). En el apartamento de encima tenemos a Mia. Ya es casualidad!


A destacar de la etapa:
- Caminos campo a través poco ciclables, pero por lo demás aceptable. Hemos acabado la etapa alpina, nos queda la etapa volcánica y la etapa Ajaches...

Que sí, que aquí en invierno hará mucho frío...

Día 17: Etapa 4 - 68 km y 700 m de desnivel
Famara- Playa Blanca. Esta es la etapa más larga de Pedales de Lava pero también la mas esperada porque atravesamos por el Timanfaya. Nada mas salir de Famara ya tenemos dudas de por donde seguir porque tenemos múltiples caminos que se entrecruzan, suerte del roadbook que nos dice que sigamos por la pista que se dirige a un poste eléctrico lejano que si no...
Una vez superados estos caminos liantes llegamos a un Hotel con un lago artificial gigantesco. Tenemos que decir que nos parece una vergüenza que un hotel esté subvencionado por la unión europea. Por favor...
Pasamos de largo el pueblo de la Santa. El roadbook nos hace dice y recomienda: "Sendero técnico al borde del acantilado (si os caeis hacedlo hacia la izquierda por favor...)" Pues es bueno saberlo... Después de los acantilados seguimos por campos y cultivos con piedra negra y nos acercamos a la zona volcánica. Dentro del parque del Timanfaya, hay piedras, silencio y soledad. De vez en cuando aparece alguna mata dando signos de vida pero poco mas.Parece que estemos en las puertas del infierno. Sin duda un paisaje que nos deja perplejos. Algo inaudito. El camino es ciclable aunque para gente con buena técnica y piernas, ya que pedalear por encima de piedra volcánica requiere algo de destreza. El camino se hace eterno y nos demoramos bastante, por suerte no hace calor ya que hemos cogido un día nublado. A eso lo llamo suerte... Una vez salido del parque nos dirigimos a Yaiza donde sellamos y comemos (chocolate mmm). De aquí tenemos que ir a Playa Blanca, pero como los Hervideros están cerca nos acercamos. Es una zona de acantilados con agujeros por donde entra el agua de mar y hay miradores. De allí ya sí que nos dirigimos a Playa Blanca. Hay ganas de llegar. Tenemos las piernas y las posaderas un tanto agotadas de tanto ciclar por pedrusco... Los apartamentos están geniales. Es un complejo con varias piscinas y allí de cabeza. El agua estaba helada. (imagínate en invierno..) Hicimos cena buffet. Nos pusimos como el quico y luego unas copichuelas en la habitación (¿era ron-miel? ya no me acuerdo).


A destacar de la etapa:
- Pinchazo de Joan en Los Hervideros, solucionado en boxes en un pim pam
- Creo que han habido varias caidas, pero sin daños físicos
- Empiezan a haber ganas de acabar la ruta

Día 18: Última etapa. Los Ajaches. 35 kms - 700 mts.

De Playa Blanca a Puerto del Carmen. Hoy es la etapa fatídica y accidentada. Corta pero intensa, salvaje e inhóspita, ya que recorreremos la zona de los Ajaches. Son una sucesión de barrancos (mas de 12) de absoluta soledad paralelos al mar. Los 8 kms de terreno mas tortuoso, con pistas pedregosas y casi imperceptibles que nos vamos encontrar en ésta experiencia

Salimos de la civilización y nos adentramos en pistas cada vez mas áridas y caminos mas estrechos. Hoy procuramos hacer especial caso al Roadbook ya que nos avisará de todas las zanjas y peligros que nos acechan. Nos remarcan que tengamos extremo cuidado ya que en caso de rescate no podrían acceder a nosotros ni por tierra, mar o aire... vamos bien...

Hacia el kilómetro 7 entramos en los Ajaches y vamos tirando ya que aun no hemos llegado a la zona complicada y los caminos son mas o menos ciclables si se va con 4 ojos. En un momento de despiste nuestro, nadie se da cuenta que nos falta un componente del grupo. Habíamos dejado Carme atrás. No la veíamos, no venía y no teníamos cobertura. Estábamos en el km 13. Joan retrocedió el camino y nosotras esperamos con la esperanza que no fuese nada, pero no fue así. Carme se había caido en una zanja que tela marinera... (¿casilla 359?) Sola y sin poder llamarnos. Nos llevamos todos un buen susto. Golpeo con la mandíbula, se le desencajó un pelín, magulladuras por todo el cuerpo y en especial en costillas, aunque por suerte (si lo podemos decir así) dentro de lo que cabe no fue tan grave y no se hizo todo el daño que se podría haber hecho. Damos gracias que no se rompió nada. Intentamos continuar el camino aunque no lo veíamos claro, y en un punto donde tuvimos cobertura llamamos a los chicos de pedals para que vinieran a buscar a Carme y Joan. Yolanda y yo seguimos aunque no lo teníamos claro. En el kilometro 15 se acaba el terreno fácil y nos quedan 8 km de desesperación por delante. Algunos tramos los recorremos con un par de chicas, pero como ellas tienen mas prisa las dejamos que tiren. Nos paramos en una playa donde hay una cueva con recuerdos de gente y un jardín de cactus, curioso y peculiar. Bañito y refrigerio. Para continuar teníamos que retroceder y encontrar en camino que parecía cualquier cosa menos eso... de bajada ni lo vimos... y así el resto de los Ajaches. Sube barranco, baja barranco, ojo zanja, sube trialera...Pasamos un tremendo calor, no hay ninguna zona con sombra, el terreno es duro y nos acordamos de las familias de Pedals... empezamos a hacer coñas..."solo les falta poner un campo de minas, un faquir lanzándonos cuchillos..." ¡¿pero esto que es!?

Km 23: Civilización!! oeeeeeooo Llegamos al restaurante donde tenemos que hacer el control y nos hacen esperar mucho...no queremos tomar nada, queremos llegar!
Seguimos hasta puerto Calero, y en vez de rodear el Hotel Esperia, nos metemos dentro y nos bañamos en una cala que parece privada. Nos cambiamos allí mismo ya que a estas alturas como que nos da igual si nos ven algo o no.. solo tenemos mente para ese baño que nos vamos a dar en la plataforma flotante de color azul... me he quemado la espalda en los Ajaches... ya verás mañana...

Cuando continuamos el recorrido ya era mas o menos por paseo peatonal y se agradecía, hasta que llegamos a un barranco que se tenía que bajar y subir por unas escaleras (y no nos daban opción a rodearlo..) ¿¿¿es coña no??? lo dicho, ¿habrá después el campo de minas? en fin... ale, carga con las bicis.. luego ya sí, a parte de algún peatón despistado ya no encontramos mas peligros. Recorremos todo Puerto del Carmen, que nos parece mas largo de lo habitual (eso son las ganas de llegar) y por fin, llegamos a la Plaza de las Naciones!! Lo primero, llamar a Joan y Carme, todo bien, nada roto, lo segundo Hidratación y lo tercero un merecido helado de chocolate!!

El resto del viaje descansar y ganas de volver, pero no de soltar la bici. Cuando las devolvemos se echan de menos, es hace raro tener que andar...

A ver cual es la próxima experiencia. Algo hay en mente, y ganas también!

Salut y cames!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

"La quimio jugando se pasa volando"

Éste es el lema de la Fundación Juegaterapia (http://juegaterapia.org/). Fundación destinada a la recogida de consolas, mandos y juegos para los niños enfermos de cáncer que han de permanecer hospitalizados y pasar por sesiones de quimioterapia. La idea es intentar hacer mas llevaderas esas horas que de por sí nunca son fáciles de pasar, además de sacar alguna sonrisa. El material donado permanecerá en las zonas de oncología infantil de los hospitales para que todos los niños puedan disfrutarlos. Además, las consolas tendrán una etiqueta con los datos del donante para que cada criatura tenga la opción de poder expresar su agradecimiento (una llamada, un mensaje, un dibujo...). Todos los que tengáis consolas que no uséis, que estén acumulando el polvo en algún rincón de casa, etc.....Os animo a hacer un gesto de solidaridad y hacer un poco mas felices estos niños.