jueves, 26 de enero de 2017

Quien dijo frío...

El domingo pasado nos atrevimos a volver a quedar pese a la fantástica predicción meteorológica que nos acechaba ese fin de semana.Queríamos coger las burras, pero visto lo visto, al final fue mejor dejarlas descasando y salir andando...
Lo intenté. Tiré fichas para ir en bici, sobretodo por las ganas de estrenar calzado y polainas, pero ahí están, guardados en el armario con la etiqueta puesta.

Quedamos a las 7:30 en mi casa. Cuando nos encontramos, solo habían miradas de "¿seguro que queréis salir?" Noche, llovizna, frío polar y viento huracanado... pero somos unos huevones resistentes y tiramos pal monte. Sí, era tentador volverse a la cama, pero si ya estás en la calle hay que seguir hasta el final.

Nos fuimos por las cinc senies y tomamos el camino del Canigo diciéndonos a nosotros mismos que ese día no nos encontraríamos ni el tato, que quien seria el loco que saldría con ese tiempo... pero llevando las salidas que llevamos tenía clarísimo que alguien mas habría. 
Y como no, llegando al turo d'Onofre Arnau nos tuvimos que apartar del camino para dejar pasar a un grupo de ciclistas. 

Subimos al turó para ver las vistas pero nos fuimos pitando por el viento que hacia. Suerte que llevábamos piedras en las mochilas, sino a lo mejor salimos volando... eso sí, las fotos de rigor no nos las quita nadie (con filtro antiarrugas incluido). De bajada ya era la segunda vez que parábamos a hacer aguas menores (pero si no hacer falta regar mas las plantas, que esta lloviendo!).

Subimos todo el GR pasando por las ermitas de Sant Miquel y Sant Marti hasta llegar al cruce de Mataro - Creu de Rupit y tiramos hacia el Restaurante de Can Bruguera porque por el otro camino era demasiado largo y teníamos poco tiempo. Allí hicimos un café con un frío del carajo y tuvimos que esperar porque se puso a llover a cantaros y yo no llevaba bolsas en los pies jejeje


Ya de bajada, cogimos un grajo y bajamos volando. Bueno, eso no que sería explotación animal, pero bajamos corriendo para darle un poco de vidilla. (Llámale correr porque andando rápido íbamos a la misma velocidad...). Vimos cosas espectaculares, como amapolas florecer en enero...y a lo tonto nos dieron las 12 y nos recogimos. ¿Que cuantos kilómetros hicimos? Lo mas exacto que podemos decir es entre 13 y 16 ya que nuestros GPS se perdieron por el monte... los dos...y mira que el camino estaba bien indicado! mucha tecnología y pocas nueces...

martes, 17 de enero de 2017

Caminata dominguera. O como lo llamo yo: dando un paseo...

Este domingo seguimos con el plan de caminar ya que somos unos rajados para coger la bici con este frío siberiano...
Por suerte para mí, no me han hecho madrugar tanto ya que hemos quedado a las 8:00 y no a las 7... (aunque Ricardo lo intentó...) :P a esa hora hay gente muy rara en la playa... como un tío haciendo una mezcla de artes marciales y ballet... esta claro que le hacía falta algo de practica...

Empezamos a caminar paralelos a la vía del tren dirección Girona, con la decisión de hacer hacer 2,15 h de ida, hacer el café y darnos la vuelta. El optimista de Ricardo creía que llegaríamos hasta Calella, pero alma de cantaro, como vamos a llegar con esa velocidad de crucero.... Tal como yo preveia, llegaríamos a Canet como mucho. Que nos conocemos... y entre sácame esto de la mochila, vuelvelo a guardar, espera que me quito una manga, mira que flor tan bonita, a que huelen las nubes...vamos.. de ahí lo de "dando un paseo"...
Suerte que es todo recto y no había opción a perdernos ni equivocarnos... que si no tampoco llegaríamos a Canet... 
Hicimos el café riera arriba para separarnos de la nacional II y cobijarnos del viento. Desayunamos "like a sir" un café con leche y un croisan riquisimo. Esta vez nada de platano (bueno, uno sí, pero sin malpensar!),  ni pasas, nueces, galletas, dátiles y todo lo posiblemente energético para sobrevivir a una hecatombe (porque hay que ver como zampan...) y es que no se puede salir con resaquilla...

Nos volvimos a abrigar con los 20 kilos de ropa que llevábamos y vuelta atrás. El día acompañaba porque estaba despejado y se podía ver perfectamente Monjuic desde Canet. Lástima que a esa hora ya hubiese tanta gente aprovechando el sol, así que la vuelta fue un reto, carrera con obstáculos. Los últimos kilómetros se hacen siempre mas largos, y mas con las piedras del camino. A uno se le ocurrio querer cruzar arenys por dentro del túnel del tren... como nos subimos cuando estamos a tope... pero nosotras ni hablar del peluquin!
Llegamos a Mataro y nos pusimos a estirar como Eva Nasarre. Un espectáculo digno de admirar... y colorin colorado, 26 kilómetros habíamos caminado.


viernes, 13 de enero de 2017

La Serralada Litoral


Una vez mas, reemprendiendo el blog después de un año de sequía... pero de escribir, porque salidas sí que hemos hecho...

Para empezar el año salimos a caminar, ya que hace un poco de frío para coger la burra. Ricardo y Ana decidieron lugar y hora, y toco apechugar a las 7 AM. Pero si aun no hay luz!! Bueno, al menos esta vez conseguí levantarme, ya que la vez anterior me dormí :)

Aparcamos el coche en el merendero de Burriac, i con frontal en mano empezamos a subir al castillo. Así que empezamos fuertes a calentar. Cuando llegamos arriba aun no había salido el sol pero ya clareaba. Las vistas eran encantadoras.
Para bajar, la Ana me metió por el sitio chungo, que normalmente se hace de subida.... pero mujer, ¿que no ves que soy genéticamente torpe y destinada a caer? arrastrando el culo por el suelo bajé... y como no, habíamos perdido a Ricardo, que tiró pal monte (como la cabra)...

Una vez nos juntamos tiramos por un corriol que nos llevo a una torreta de vigilancia, y de allí a la pista de la Serralada Litoral. Como ellos no habían hecho nunca esa pista la hicimos hasta la Roca de'n Toni, que es un Dolmen a la altura de Vilassar de Dalt. De allí, (y después de preguntar la ruta a unos escaladores hippies con colchones atados a la espalda) tiramos una pista hacia abajo que nos llevo a Cabrils. 

Cruzamos Cabrils y sin darnos casi cuenta llegamos al Turo del Infern, un lugar donde colgaban a los malechores entre el siglo XIV y XV para que el castigo estuviera a la vista de todos... y después de un poco de historia, seguimos hasta la creu de Montcabrer, donde nos paramos a hacer el colacao homemade cortesía de la Ana. 
Desde Montcabrer hay unas vistas espectaculares a todo el litoral y todo el Montseny. En un día claro veremos El pla de la calma, el turo de l'home, etc... Vale la pena subir...

Y una vez visto nos recogimos ya que no era plan de enfriarnos y coger frío. Tiramos para el merendero y hicimos el café de rigor. Porque.. una salida sin café no es lo mismo...

Total,  18 km de na
Roca de'n Toni